“Si usted cae 100 veces tiene que levantarse 101”

Fiorella Montero Núñez, labora en el Juzgado de Niñez y Adolescencia de San José

  • Servidora judicial destaca en el Judo a nivel nacional e internacional.
  • Actualmente domina su categoría a nivel nacional en los 57 kilos.

Lo que comenzó como una estrategia para defenderse de la delincuencia, terminó en una pasión que le ha deparado muchas alegrías… alegrías que han venido acompañadas de medallas y experiencias a nivel nacional e internacional que la catapultaron como una de las mejores en su deporte.

Se trata de Fiorella Montero Núñez, técnica judicial del Juzgado de Niñez y Adolescencia de San José, quien sobresale no solo por su trabajo en la institución, sino por los éxitos que le han acompañado en su carrera deportiva, en un deporte no tradicional en nuestro país, como lo es el judo.

Oriunda de Puente Salas de Barva, hija menor de una familia compuesta por su madre y dos hermanos, Fiorella comenta que desde muy pequeña le gustó el deporte. En sus primeros años practicó el atletismo, en la disciplina de salto con vallas, incluso asistiendo a juegos nacionales, pero fue una situación un poco particular la que la llevó al deporte de sus amores.

“Yo estudiaba en San José y recuerdo que en un par de ocasiones sufrí dos intentos de asalto, por lo que en un inicio quise aprender judo por un tema de defensa personal, pero me gustó y en el 2014, entré a un torneo formativo llamado “La Alborada” en Santo Domingo de Heredia y obtuve bronce”.

Desde ese momento, Montero Núñez se enamoró de este deporte que le sigue apasionando. Actualmente cuenta con una trayectoria de aproximadamente seis años, compite en los 57 kilos, en donde se mantiene invicta a nivel nacional desde su inicio en dicha categoría hace año y medio.

Durante su paso por el Judo, ha pertenecido a los equipos de Judo San Pedro, en el cual inició y Judo Santo Domingo, del cual es parte en este momento, además de ser seleccionada nacional por la Federación Costarricense de Judo desde el año 2015, equipo con el cual ha logrado participar en torneos a nivel internacional en Honduras y Panamá.

Fiorella compite en 8 o 10 torneos al año a nivel nacional, en los cuales desde su primera experiencia logró subir al podio, ganando como mínimo bronce, lo que le ayuda a mantener su lugar como seleccionada nacional.

“Todos los años hay que competir para estar en la selección, por lo que hay que esforzarse para mantener ese lugar, ya que hay muchas competidoras esperando un tropiezo para obtener tu puesto”, señaló la deportista.

El entrenamiento es clave para el éxito, por lo que su preparación no es algo que tome a la ligera “yo entreno dos veces al día, la primera a las 4 de la mañana donde practico atletismo y pesas para mantener la condición física y de lunes a sábado entreno propiamente judo”.

Actualmente es cinturón marrón en la disciplina, último paso para obtener el cinturón negro.

En su currículum destaca que participó en el año 2018 en el Panamericano de Judo, en donde tuvo la oportunidad de medirse a competidoras de Estados Unidos, Canadá y Perú; también ganó bronce en el Campeonato Centroamericano Mayor y la Copa Megatek realizada en Honduras el año pasado, además de lograr la presea de plata en el torneo Internacional Darlen Puga, realizado en Panamá el año anterior.

“Este deporte es muy demandante a nivel físico y psicológico, pero subir al podio y recibir una medalla es muy gratificante, el judo me ha demostrado lo que es la disciplina, el coraje y el respeto, la filosofía de este deporte es que usted cae 100 veces se levanta 101 y así es la vida, usted se cae y se sigue levantando”.

Con 28 años, de los cuales cuatro han sido dedicados al Poder Judicial, esta servidora desea seguir cosechando éxitos, así como continuar con esa racha de medallas de oro que la tienen como un referente en este deporte y así lograr una medalla de oro a nivel centroamericano.

“El judo para mi significa mi vida, ya que a pesar de las limitaciones este deporte demuestra que uno es capaz de hacer lo que se proponga, con disciplina, perseverancia y sobre todo amor propio”.

Montero Núñez agradece el apoyo de sus compañeros en el Poder Judicial, así como del Consejo Superior, su jefatura y la Federación Costarricense de Judo que junto a sus entrenadores Choma Ke Sumbu, Kenia Rodríguez y su equipo Judo Santo Domingo, quienes la apoyan incondicionalmente, han hecho posible que haya convertido sus sueños en una realidad.