Jueza cobra pensiones excesivas por venganza

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  • Tras ser denunciada de agresión por expareja se desquita con demandados

 

Una jueza que labora en el Juzgado de Violencia Doméstica de Pavas es investigada por Inspección Judicial, tras recibir denuncias en las que se le señala por supuestamente afectar adrede a demandados de pensión alimentaria para liberar estrés por una situación personal.

DIARIO EXTRA recibió confirmación por parte del Poder Judicial, donde además explicaron que contra la funcionaria de apellidos Marín Mata existen más investigaciones en trámite, en muchas de las cuales figura como agresora doméstica.

Todo esto sucedió tras una ruptura con su pareja, quien se vio obligado a denunciarla administrativa y penalmente por una serie de hechos en los que se considera víctima.

Dichas situaciones provocaron que la jueza justificara un supuesto mal accionar en sus labores, pues en la investigación se cuenta con un audio donde ella afirma que se desquita con los hombres que tienen demanda por pensión alimentaria.

La persona expareja de la querellada es un técnico judicial de apellidos Jiménez Rosales, quien labora en el Juzgado de Cobros de San José y presentó las pruebas para que se someta a un estudio interno el accionar de Marín.

“Me pone una denuncia a mí por violencia doméstica a la cual yo contesto y empiezan una serie de procesos penales con los que ella me acosa. Me mete en problemas con la Inspección Judicial”, mencionó el afectado.

“Yo decido buscar a la prensa porque hay un audio en el que ella dice que se desquita con los demandados de pensión alimentaria por toda la situación que está teniendo conmigo, y yo que tengo pensión, que está bien, digo que es muy delicado que una persona ponga una pensión porque está de buenas o de malas”, comentó.

Incluso una allegada de Jiménez le comentó sobre otro caso en el que estaría involucrada la jueza. Al parecer un amigo de ella estaba desesperado porque Marín Mata le puso un monto de pensión alimentaria que era casi impagable, pues era la mayor parte de su salario.

Ese acto quedó registrado en un mensaje de audio que la propia jueza le envió a su exsuegra contándole lo que hacía.

“Honestamente hoy he pasado el día muy mal, gracias a Dios saqué bastante trabajo, me ocupé para no pensar y descargar mi energía contra los demandados de pensión alimentaria jajajaja, la que se desquita con las demás personas, ni me maquillé, ni me dieron ganas de maquillarme”, dice la jueza en el audio.

EL ORIGEN DEL PROBLEMA

 

La mujer de 32 años y vecina de Heredia se separó hace cuatro meses aproximadamente de Jiménez de 28 años, vecino de San Antonio de Coronado.

Sin embargo, la separación se dio en medio de conflictos, en un fuego cruzado que dejó en el centro a una niña de un año y cuatro meses, hija de ambos.

Entre las querellas existen al menos 15 expedientes en el Juzgado de Violencia Doméstica y la Inspección Judicial, tanto interpuestos por Marín Mata en contra de Jiménez Rosales, como de Jiménez contra Marín.

La mayoría se encuentran en trámite en el Juzgado, en la Inspección Judicial o en el Ministerio Público, en otros ya se dictó sentencia.

Ese es el caso del expediente 19-001617-0651-VD, en el cual se acumuló la causa 19-001627-0651-VD, que ya tiene sentencia y de la que DIARIO EXTRA tiene copia.

En la sentencia número 0016-2020 del Juzgado de Violencia Doméstica de Heredia se dictaron una serie de medidas de protección en favor de Jiménez Rosales, quien también cuenta con medidas similares.

En el documento se señalan una serie de careos que tuvo la expareja en la audiencia, donde ambos narraron las agresiones que se infringió uno al otro.

 

TAMBIÉN HUBO AGRESIONES

 

“Yo la conozco en el Juzgado de Cobro donde yo trabajo, desde hace seis años, entablamos una relación de amistad, en el 2018 tuvimos una relación esporádica y de ahí nace mi hija. Cuando empieza el embarazo yo no tenía una relación sentimental con ella, fue una relación de amistad en la que pasó algo más y salió mi hija gracias a Dios.

Cuando tenía tres meses de embarazo empiezo una relación con V…, ahí empieza un problema con ella. Yo le digo a V… que al ser padre no iba a tener tiempo para dedicarle a ella y que mejor terminemos porque me voy a dedicar a ser papá. La mamá de mi hija se me acerca, decidimos llevar una relación e irnos a vivir juntos”, contó Jiménez a DIARIO EXTRA.

El afectado comentó que la diferencia salarial entre ambos era muy grande, pues entre su puesto como técnico judicial y el de ella como jueza la diferencia es de cuatro veces más. Ante esto y con el objetivo de equilibrar un poco las cosas él decide alquilar su carro para Uber, por lo que le ponen GPS a su vehículo y al de ella.

“Ahí empieza el control de ella, a controlar con el GPS dónde estoy, si duraba más de 10 minutos en un lugar me llamaba, me preguntaba qué estaba haciendo, dónde estaba, con quién estaba. Yo juego fútbol playa y cada vez que iba a entrenar ella me revisaba para ver si había arena en el bulto, en la ropa, en la ducha o si había caucho”, narró.

Por ese motivo se dio un episodio agresivo. Jiménez narró que un día tardó 10 minutos más en el recorrido del lugar de entrenamiento a su casa, pues pasó a dejar a un compañero de equipo. Eso bastó para una discusión.

“Me manda que qué estoy haciendo. Llego a la casa y me hace un escándalo, yo sofocado de tanto acoso y estrés, me quito la camisa y le digo vea yo andaba jugando bola y se la tiro, está sudada. Eso lo agarró como si le hubiera tirado un ladrillo. Yo ahí dije que eso que hice estuvo mal y decido que es mejor terminar”, recordó y añadió que dos semanas después se separaron.

El día que Jiménez se fue de la casa, la jueza le lanzó un manotazo en la cara, en medio de una discusión en la que ella le decía que él era un perro.

 

ALIENACIÓN PARENTAL

 

Pese a que Marín Mata es jueza de violencia doméstica y conociendo los derechos de los menores de crecer con la presencia de ambos progenitores, ella misma dificulta que la pequeña de un año y cuatro meses comparta con su papá.

“Tengo más de cuatro meses de no ver a mi hija. Ella por todos lados intenta que yo no vea a mi hija. Yo pago puntualmente la pensión. No me deja ver a mi hija, ella en el proceso de guarda y crianza dice que nunca me ha impedido ver a mi hija, pero mi familia le manda mensajes diciéndoles que van por la bebé y nos bloquea de WhatsApp, no contesta las llamadas”, contó.

Incluso en un mensaje de WhatsApp le dijo a la mamá de Jiménez Rosales que solo le daba de comer té de manzanilla a su hija, pues no tenía dinero para comprarle leche ni podía usar sus tarjetas de créditos pues estaban bloqueadas.

Añade que no irá a la oficina de don Eduardo (papá de Jiménez y su exsuegro) por la leche de la pequeña, pues le quedaba fuera de camino, es decir, prefería seguirle dando té de manzanilla.

 

INSULTOS EN REDES

 

Mediante mensajes de texto en la red social WhatsApp, de indirectas en Facebook o correos electrónicos la jueza le propina una serie de insultos y humillaciones al padre de su hija.

Al hombre lo llama desde perro hasta cuarto de salchichón, en comunicaciones con él, con su exsuegra o con conocidos de ambos.

“Usted es un carebarro, infiel, traicionero, poco leal, perro que se revuelca con cualquiera, que es un acomplejado por el puesto que no ha llegado a tener y que nunca llegará por andar detrás de una bola”, citó la jueza en un correo electrónico.