Autopsias se atrasan por Violencia en homicidios

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Hasta por 8 horas, según Patología Forense

El aumento en la violencia que usan los criminales a la hora de cometer homicidios ha provocado que durante los últimos años los médicos forenses tengan que invertir más tiempo de lo normal para realizar las autopsias a los cadáveres y establecer las causas de muerte.

De acuerdo con Jorge Aguilar, jefe de la Sección de Patología Forense, años atrás era común ver en un asesinato la utilización de un solo balazo, o bien una única herida de arma blanca.

Sin embargo, actualmente algunas de las víctimas de homicidio aparecen amarradas, maniatadas, con rasgos de estrangulación, parcialmente quemadas, con múltiples disparos de armas de distinto calibre, o bien con lesiones de arma blanca.

“Aparecen en bolsas, cajas o descuartizados lo que implica un trabajo más elaborado, detallado y la participación de más profesionales forenses. Tiene que participar Biología Forense o la Unidad de Recolección de Indicios para buscar fluidos, pelos, sangre en las capas en que envuelven el cadáver, se busca cualquier elemento que permita identificar al agresor”, explicó.

Es por esto que, según detalla Aguilar, no es lo mismo hacerle una autopsia a un cuerpo que llega con un único disparo que realizarla a uno que ingrese desmembrado distribuido en bolsas o con múltiples lesiones de distintas armas.

Debido a lo anterior, en ocasiones las familias de los occisos luego de ser indagados deben esperar más tiempo para poder retirar los cuerpos, pues una autopsia puede extenderse por hasta 8 horas.

“Depende de cada tipo de autopsia, puede ser que un caso lleve más tiempo o menos, entonces la familia, a pesar de que se le hizo la entrevista temprano, tiene que esperar unas horas más para poder retirar el cadáver, no es lo mismo una autopsia de una persona que se suicida o una que fallece víctima de un asalto con múltiples heridas por arma de fuego”, dijo.

Hay que recordar que a la Morgue Judicial le corresponde proceder con las autopsias de toda muerte violenta o aquellas que requieran una investigación o responsabilidad judicial, siendo que cada año en esta sección se hacen unos 3.400 exámenes post mortem.

 

RETIRAR UN CADÁVER

 

A la hora de retirar un cuerpo existen dos escenarios a los que se podrían enfrentar los allegados del fallecido. 

El primero es cuando el cadáver está plenamente identificado por las autoridades. Aquí el proceso es más simple, pues cuando el familiar directo o pareja sentimental del occiso llega a la Morgue Judicial será entrevistado para que brinde datos para el acta de defunción; como el nombre del fallecido, cédula, edad, fecha de nacimiento, estado civil y detallar si enterrarán el cadáver, lo cremarán o si lo sacarán del país, en caso de ser extranjero.

“Hay que recordar que en este país por la normativa y leyes existentes no se puede enterrar ninguna persona sino se tiene certificado de defunción, el cual requiere una serie de datos generales de filiación de la persona, entonces es importante que quien vaya a retirar el cadáver conozca esos datos”, comentó.

En el caso de los extranjeros fallecidos en suelo costarricense, siempre es necesario que los médicos forenses hagan un certificado médico que haga constar que dicho proceso no representa un riesgo infecto contagioso.

Además, en algunos países, Colombia por ejemplo, como requisito para retirar el cadáver los familiares deben solicitar una autorización emitida por la Embajada de su país en Costa Rica.

Una vez lista la documentación, se hace un acta de entrega del cuerpo donde se incluyen datos como la ropa con la que el cadáver va ser sacado de la Morgue, asimismo, se registra si los familiares retiran las pertenencias con las que el cuerpo ingresó, pues estas se devuelven siempre y cuando no tengan importancia para la investigación o si están contaminados por fluidos corporales se considera material bioinfeccioso por lo que deben ser desechados.

 

SIN IDENTIFICAR

 

El segundo escenario que se puede presentar es que no se tenga la identidad de la persona fallecida, por lo que ingresa como desconocido. Esto puede ocurrir porque el cuerpo no portaba identificación, porque está en avanzado estado de descomposición, llegó quemado o bien se trata de restos óseos.

En estos casos, aquellas personas que presuman que el cuerpo pueda tratarse de un familiar deben presentarse para una entrevista de persona desaparecida.

“Es un documento que se debe llenar donde se registran las características de la persona reportada como desaparecida por parte de los familiares. Ellos deben detallar características físicas de la persona, cirugías, enfermedades, implantes, tatuajes o trabajos dentales. Lo ideal es que aporten cualquier información que permita establecer un elemento individualizante”, sostuvo.

Posteriormente, el médico a cargo de la autopsia hará un registro similar con las características del cadáver para luego comparar y valorar qué tan probable es que el cadáver sin identificar sea el familiar que andan buscando, si esto coincide y si el cuerpo está en buenas condiciones se hace un reconocimiento.

Por el contrario, cuando con este método no se logra identificar el cuerpo, se procede con otros estudios como el dactiloscópico, de antropología forense, o bien uno odontológico post mortem.

En caso de que inclusive realizando todas estas pruebas el cadáver siga sin identificarse, los médicos forenses proceden con un estudio de marcadores genéticos que hace la Sección de Ciencias Forenses en el que se necesita una contraparte como un hijo o un padre, y en caso de que no haya con quién comparar el resultado, se almacena durante 10 años por si en algún momento aparece la familia.

 

SIN RETIRAR

 

De acuerdo con Aguilar, cerca del 10% que ingresan a la morgue llegan como desconocidos y aquellos que nunca son retirados se sepultan.

Para esto, todos los años las autoridades realizan al menos dos entierros para unos 30 cuerpos aproximadamente.

Del año 2015 a lo que va de 2019 se contabilizan un total de 231 cuerpos cuyos parientes no se han acercado a la Morgue Judicial para retirarlos.